28 noviembre 2012

El retroceso del agua embotellada

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Leí hace poco una noticia que a priori no parece que tenga nada de especial. Cualquier teórico de la conspiración podía sospechar que algún día llegara a suceder, y es que resulta que en un estudio que se ha hecho sobre 10 marcas de agua embotellada en Madrid, en 5 de ellas se han encontrado trazas de nicotina y de algunas sustancias farmacéuticas. Por supuesto la cantidad de estas sustancias no llegan a ser realmente nocivas para el ser humano, aunque como pone en la misma noticia: "Esa cantidad de nicotina es muy pequeña para que existan efectos agudos inmediatos por tal consumo. Sin embargo, no existe hasta el momento estudios sobre consumo crónico en población vulnerable (bebes, mujeres embarazadas...), y consideramos que estos deberían realizarse para saber el riesgo real de dicha población. Esto es lo que proponemos." además de hablar de la contaminación de los acuíferos y de otras cosas que no interesan tanto.

La cantidad de gente que compra agua embotellada es enorme. En España se bebieron 5.562 millones de litros en el año 2008 y eso a pesar de que cuesta hasta 1000 veces más que el agua del grifo, que la calidad del agua no es mucho mejor (incluso en el sabor, se ha demostrado que no somos capaces de saber si es del grifo o no) y no entramos a hablar del problema ecológico que este consumo produce

Pero al fin y al cabo, esto no me parece de lo más sorprendente. Que la gente compre algo por el mero hecho de creer (o que le han hecho creer) que es mejor que otra cosa mucho más barata y de igual calidad, está a la orden del día. Lo más sorprendente para mí es que la industria embotelladora de agua ha conseguido que la gente retrocedamos más de tres cuartos de siglo y perdamos un pequeño avance en nuestra comodidad, y es que si mis abuelos tenían que ir a buscar el agua a la fuente para poder beber, el progreso trajo el agua a las casas y con el simple hecho de girar una llave teníamos esa misma agua sin salir del hogar. Y ahora, después de dos generaciones, volvemos a tener que ir a la fuente (supermercado) para creer que estamos bebiendo agua de calidad. El siguiente paso para estas empresas es poner en los supermercados (o alquilarle un cachito de terreno al Ayuntamiento) un lavadero público a un precio módico, haciéndonos creer que con ese agua las enfermedades de la piel desaparecen, o que la ropa dura más tiempo,...

En fin, otro paso hacia atrás en la evolución del hombre creyéndonos que lo que hacen es el progreso, para que luego digan que los ecologistas queremos volver al pasado... como dice Galeano: "nos mean y dicen que llueve".