18 enero 2013

Pleno del ayuntamiento

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Hacía ya algún tiempo que no acudía a ningún pleno del Ayuntamiento de Huesca, pero este último, el celebrado el 28 de diciembre, había cierta obligación en asistir, se "debatían" los presupuestos municipales.

El debate, como siempre, fue muy liviano y a veces aburrido, con ciertas intervenciones vomitivas que no puedo nombrar porque luego me llaman la atención. La intervención de IU y CHA vino a explicar todo el trabajo que llevábamos haciendo desde hacía algún mes. Es la primera vez que los tres partidos, los dos nombrados anteriormente y eQuo, confluían en presentar en el Ayuntamiento un trabajo conjunto en contra de los presupuestos del Ayuntamiento de Huesca. Esta parte fue la única gratificante, ver como hemos sido capaces de hacer algo conjunto y ver como se manifiesta abiertamente en un pleno. Como el planteamiento que se llevaba por parte de CHA e IU (junto con eQuo, aunque no tengamos presencia en el Ayuntamiento) era el de no presentar alegaciones al presupuesto, cuando le tocó contestar a la concejala de hacienda (Antonia Alcalá) se limitó a decir que "estudiarían las propuestas", dado que siempre lleva preparada todas las respuestas a los diferentes grupos políticos (y luego a esto lo llaman debate). Pero sobre el trabajo de CHA-IU-eQuo y ciudadanos, así como el comportamiento de la concejala hablaré en otra ocasión.

Presentación de la pancarta del público (L.G.R.)
Hasta aquí, exceptuando la actuación de IU y CHA, todo dentro de la normalidad: La Concejala no contesta a las intervenciones, sólo se dedica a leer algo que ya había escrito previamente o se lo habían escrito; el PAR no duda en utilizar la actuación somardona del señor que no puedo nombrar; el PSOE sigue tan tibio como siempre; las votaciones se quedan en 11-10 y alguien del público dando por saco un poco. Y aquí es donde entra la diferencia, gente del público despliega una pancarta en el momento de la votación donde se lee "SOS, las personas primero".

Acaba el pleno y llega el momento en el que el público puede hacer alguna pregunta o un ruego a la alcaldesa y decido hacer una serie de ruegos. El primero es pedir que tanto que hablan de eficiencia energética, que bajaran la calefacción de la sala de plenos, ya que todos estábamos en mangas de camisa (en diciembre). En el segundo pido que para el próximo año pueden empezar a hacer el presupuesto mucho antes (octubre) y contar con los diferentes agentes sociales de la ciudad para redactarlos (para eso están las comisiones ciudadanas) y aumentar de esta forma la participación ciudadana. En el tercero tenía la intención de que la alcaldesa le recordara a un componente del PAR una cosa de las que había dicho en el pleno y que no eran ciertas, pero en el momento en el que nombré a este señor (ya no digo su nombre porque tengo miedo de mencionar al mal, me ocurre lo mismo que a los personajes de Harry Potter con Lord Voldemort). Como iba diciendo, en el momento en el que menciono este nombre se me increpa que "no puedo hacer referencia a este señor". Lo cierto es que no se me increpó, la verdad es que me cascaron una bronca del carajo, primero Lord Voldemort y después, como un resorte, la Sra. Alcaldesa. Comentarios como "esta será la última vez que se le permite hacer ese tipo de comentarios" (todavía no había dicho nada), "ya le hemos advertido otras veces" (jamás había mencionado a nadie en mis intervenciones),...
Momento de la bronca (L.G.R.)
Así que ahí me quedé, cortado, compungido, entristecido, hundido y dolorido conmigo mismo por creer que había herido a alguien física o psicológicamente. Antes de irme del pleno comenté con algunos compañeros como me sentía y en estas viene Lord Voldemort y cual es mi sorpresa que me saluda sonriendo, y me pregunto "¿es la misma persona que me acaba de echar la bronca?", pues sí, es la misma, pero de esta esquizofrenia, de esta doble moral escribiré en otro post. Me callé, me fui para casa y una vez ahí decidí irme a correr para despejar la mente.

El correr me despeja, y tanto que lo hace. Me pregunté cómo pude hacer lo que hice, el daño que causé a esas dos personas y posiblemente a más concejales del ayuntamiento. Una vez superada la tradición juedocristiana de sentirme culpable, pude ser más objetivo en lo que ahí había sucedido, sin lugar a dudas nadie se había sentido dolido, simplemente les importuné en su normal transcurso de la obra de teatro circense que están acostumbrados a representar. Al llegar a casa decidí buscar en el Reglamento Orgánico del Ayuntamiento de Huesca y descubrí que no se hacía mención, ni explícita ni implícitamente, a que en el turno de ruegos y preguntas por parte de la ciudadanía no se pueda hacer referencia a nadie. Así que ¿por qué aquel ataque contra mí? Pues no lo supe hasta que un amigo me hizo ver la luz: "pues porque no les gusta que les incordien. Su concepto de democracia no va más allá de la mera representación, y a la ciudadanía la quieren únicamente para que les voten, no para que hablen cuando les venga en gana".

Entiendo que lo que yo estaba exponiendo no tenía tanta importancia como los presupuestos (al menos para los concejales) pero, imagínense que estoy dando una clase (soy profesor de secundaria) y ante el ruego de un alumno diciéndome que de la manera que explico él no entiende nada decido expulsarle de clase y reírme en su cara. Algo similar sucedió el 28 de diciembre en el Ayuntamiento de Huesca. ¿por qué no se hizo lo mismo contra la extensión de la pancarta? pues porque ahí había algo de miedo, éramos bastantes personas y el desalojo hubiera sonado en todos los medios.

Así pues, una de las grandes tareas que tenemos por delante es cambiar los esquemas de democracia que tienen en la cabeza muchos políticos. Porque cuando hacen algo democrático no lo hacen por democracia, lo hacen por miedo a represalias o por casualidad. ¿cómo cambiar esta mentalidad? Si alguien lo sabe que me lo diga.

3 comentarios :

Silvia Mellado dijo...

Por estas y otras cosas, "el que no debe ser nombrado" se opone tan taxativamente a que se publiquen los vídeos. Desde mi punto de vista tanto uno como otra se dejaron la educación olvidada en otro lugar

Jorge Luis dijo...

Definitivamente es que nos confunden. A mi fue a quien me lo avisaron una vez, de igual (mala) forma. Quieren que sepas que es su juego.

lorenzo meler dijo...

Rescato una frase de Quevedo: "La hipocresía exterior, siendo pecado en lo moral, es grande virtud política"

Menos mal que estamos haciendo otro tipo de política sino, os doy mi palabra de que esto no lo aguanto, :)