04 julio 2013

y llegó el verano

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Y llegó el verano, tiempo para analizar lo que ha sucedido este curso, pero sin bajar la guardia, que algunos aprovechan el tiempo de asueto para dar más por saco.

En estas reflexiones echamos la vista a todo el curso y vemos todo lo que ha sucedido y una de las cosas que veo es que he escrito en este blog menos que cualquier otro año. Probablemente no porque no hayan sucedido cosas, todo lo contrario, he escrito menos porque han sucedido tantas cosas que a la que me ponía a reflexionar sobre lo sucedido ya venían con otro regalito más.

Me decía un compañero el otro día que este año había echado de menos el tiempo para la reflexión, llegar a casa y pensar sobre las cosas que estaban sucediendo. Y es que estos gobiernos, desde el nacional hasta el local, han seguido al pie de la letra lo que parecía decir Maquiavelo en su libro "El príncipe", algo así como que todo lo malo hay que hacerlo cuanto antes, ya habrá tiempo de ser bueno (o de parecerlo).
Todo el curso he estado leyendo a otra gente y hablando con otras personas, intentando sacar conclusiones de la vorágine de sucesos; pero faltaba algo, esa mirada desde lo alto, la perspectiva de un análisis desde la distancia (histórico-temporal y emocional). 

Ha llegado el verano y la verdad es que estoy cansado: me he cansado de manifestaciones, de huelgas, de miércoles verdes, de viernes negros, huelga de hambre, claustros, asambleas, reuniones y más manifestaciones (y pocas fiestas); he cambiado de emisora de radio casi cada día y los últimos días dejé de leer periódicos y sólo escuchaba emisoras de música. La palabra es saturado, cortocircuitado, mi mente y mis ánimos ya no daban para más.

Todo esto sucede,  no porque no hayamos conseguido nada, que probablemente sea así (interesante artículo de Antonio Aramayona sobre este tema de conseguir o no cosas con la lucha) sino porque no he tenido tiempo para reflexionar sobre lo vivido. Además de ver que la respuesta de la gente cada vez iba a menos.

Así que antes de sucumbir a la tentación de decir por qué ha sucedido todo lo que ha sucedido este curso, dedicaré un tiempo a la reflexión, un tiempo a sentarme y analizar cada una de estas cuestiones que ahora mismo me asaltan. Y para ayudar a la reflexión, ¿qué mejor que un poco de fiesta y de relax?